Saltar al contenido

Cómo hacer un test de velocidad de tu conexión a internet

¿Notas que internet va lento o quieres comprobar si recibes la velocidad que pagas? Un test de velocidad te da en segundos una foto del estado de tu conexión. Es una herramienta gratuita y no necesitas instalar nada.

Ahora bien, para que la medición sirva de algo hay que hacerla en las condiciones adecuadas y saber leer los resultados. Vamos a ver cómo realizar la prueba, qué significa cada número y cómo interpretar si tu conexión rinde como debería.

Prepara la prueba para que sea fiable

Un test mal hecho da cifras engañosas. Antes de pulsar el botón, cuida estos detalles:

  • Conéctate por cable de red si puedes, porque el WiFi introduce pérdidas y variaciones.
  • Cierra descargas, streaming y actualizaciones en segundo plano.
  • Pausa el uso de internet en otros dispositivos de casa mientras dure la medición.
  • Repite la prueba dos o tres veces y en distintos momentos del día para tener una media.
Resultado de un test de velocidad de internet en la pantalla de un portátil

Herramientas para medir la velocidad

Hay varias webs y apps de confianza, y todas son gratuitas. Estas son las más usadas:

  • Speedtest de Ookla (speedtest.net): la más conocida, con aplicación para móvil y muchos servidores.
  • Fast.com: creada por Netflix, muy sencilla y centrada en la velocidad de descarga.
  • El test de tu propio operador, útil porque mide contra sus servidores.
  • El test de velocidad de Google, que aparece al buscar test de velocidad en el buscador.

Cómo hacer el test paso a paso

Una vez elegida la herramienta, la prueba es cuestión de segundos.

  1. Abre la web o la app elegida.
  2. Comprueba el servidor propuesto: cuanto más cercano, mejor referencia de tu conexión.
  3. Pulsa Iniciar o Go.
  4. Espera a que mida la descarga, la subida y la latencia.
  5. Anota los resultados para poder compararlos con otras pruebas.

Qué significa cada resultado

El test te devuelve varios valores. Estos son los que importan:

  • Descarga o bajada: la velocidad a la que recibes datos, la que más se nota al ver vídeo o descargar archivos. Se mide en Mbps.
  • Subida: la velocidad a la que envías datos, clave para videollamadas y para subir ficheros a la nube.
  • Ping o latencia: el tiempo de respuesta en milisegundos; cuanto más bajo, mejor, sobre todo para jugar en línea.
  • Jitter: la variación del ping. Conviene que sea baja para que las llamadas y las partidas sean estables.

¿Recibes la velocidad que pagas?

Compara la cifra de bajada con la que figura en tu contrato. Es normal no alcanzar el máximo exacto, sobre todo por WiFi, pero si de forma repetida y midiendo por cable te quedas muy por debajo, tienes motivos para reclamar a tu operador.

Ojo con las unidades: la velocidad se contrata en megabits por segundo (Mbps), mientras que los programas de descarga suelen mostrar megabytes por segundo (MB/s). Un dato es ocho veces mayor que el otro, así que una descarga a 12 MB/s equivale a unos 96 Mbps, no a 12.

Preguntas frecuentes

¿Por qué obtengo menos velocidad por WiFi que por cable?

El WiFi pierde rendimiento con la distancia, las paredes y las interferencias de otros aparatos. Además, un móvil o un portátil antiguo puede no aprovechar toda la velocidad. Para medir el máximo real, conéctate por cable.

¿Cuántas veces conviene repetir el test?

Al menos dos o tres, y en momentos distintos del día. Así descartas caídas puntuales y obtienes una media más representativa de tu conexión.

¿Qué velocidad necesito para ver series en 4K?

Como referencia orientativa, cada emisión en 4K pide alrededor de 25 Mbps estables. Si varias personas ven contenido a la vez en casa, suma esa cifra por cada pantalla para ir con holgura.